Diagnóstico

Es de suma importancia que se establezca un diagnóstico y se inicie el tratamiento apropiado lo antes posible en pacientes que presenten signos y síntomas de insuficiencia cardiaca aguda. En realidad, es recomendable realizar el diagnóstico y la detección de precipitantes en paralelo con el tratamiento (Shah et al., 2017). Dado que los síntomas y signos pueden ser inespecíficos o no sensibles, el diagnóstico de insuficiencia cardiaca aguda debe confirmarse preferentemente mediante las siguientes investigaciones (Ponikowski et al., 2016):

  • Radiografía de tórax en posición vertical (la radiografía de tórax supina tiene un valor limitado en este contexto) para confirmar la congestión venosa pulmonar. También puede ayudar a identificar cualquier derrame pleural.
  • Electrocardiograma. El ECG rara vez es normal en la insuficiencia cardiaca aguda y puede ayudar a identificar enfermedades cardiacas concomitantes.
  • La ecocardiografía es útil para evaluar la función contráctil de los ventrículos.
  • Medición de los niveles plasmáticos de NT-proBNP. El umbral mínimo para una concentración elevada de NT-proBNP es de 300 pg/ml. Sin embargo, se debe tener en cuenta que el NT-proBNP elevado también se puede encontrar en muchas otras afecciones cardiacas y no cardiacas.
  • La ecografía pulmonar es más precisa que la auscultación o la radiografía de tórax para la detección de congestión pulmonar en la disnea aguda, y debe considerarse cuando esté disponible (Harjola et al., 2017).

Deben llevarse a cabo las siguientes pruebas de laboratorio:

  • troponina cardiaca
  • nitrógeno ureico en sangre (BUN) o urea
  • creatinina
  • sodio
  • potasio
  • hormona estimulante de la tiroides (TSH)
  • glucosa
  • función hepática.

En la Figura 8 se muestra un algoritmo para el diagnóstico de la insuficiencia cardiaca (IC) en el contexto no agudo.

Algoritmo para el diagnóstico de la insuficiencia cardiaca en el contexto no agudo

Figura 8. Algoritmo para el diagnóstico de la insuficiencia cardiaca en el contexto no agudo (adaptado de Ponikowski et al, 2016).
BNP, péptido natriurético de tipo B; EAC, enfermedad de la arteria coronaria; ECG, electrocardiograma; IC, insuficiencia cardiaca; IM, infarto de miocardio; NT-proBNP, N-terminal del pro-péptido natriurético tipo B.

Un estudio piloto reciente exploró si un protocolo de pulmón y ultrasonido cardíaco podría ayudar en el diagnóstico de insuficiencia cardiaca aguda. Las exploraciones fueron realizadas por un médico de urgencias experimentado, y se consideró un resultado positivo la identificación de las líneasB+ en ambas zonas anterosuperiores del pulmón, más una fracción de eyección del ventrículo izquierdo menor del 45 %. Probada en 99 pacientes, la sensibilidad fue del 25 % (IC del 95 %: 14-41 %), la especificidad fue del 100 % (IC del 95 %: 94-100 %). El protocolo tardó menos de 2 minutos en realizarse, lo que llevó a los investigadores a concluir que podría representar una importante herramienta de evaluación rápida (Russell y Ehrman, 2017).